Indudablemente la quietud me hostiga,
Me lleva a la ociosidad de pensarte
Y buscarte donde sea,
Me lleva a desatar el deseo por ti,
Por esas manos suaves que me recorren
Y que me brindan la saciedad
Que en ocasiones pierdo.
Busco en tus ojos la esperanza
Que juguetona acompañe mi camino,
Y que con una sonrisa alivies
Dulce y tiernamente el hastío
De los días en los que parece
Que el tiempo pasa por lo natural
De su propio cauce y sin más remedio
Donde a veces –y solo a veces-
Entiendo que la voluntad sin el esfuerzo
Es meramente el deseo enfadoso
Por estar junto a ti, de estrecharte.
Luego escucho tu voz sonora
Atravesando de lado a lado
Los puntos cardinales de mi carne
Para poder llegar a su destino
Y llenarme con la magia de tus balbuceos
Haciendo trizas el silencio que se quiebra
Como mi corazón entre tus manos
Con borbotones que llevan tu nombre.
Mi sueño tiene tu nombre.
jueves, 17 de septiembre de 2009
jueves, 30 de julio de 2009
Permíteme llegar...
Permíteme llegar desnudo
Hasta el balcón de tu alma,
Solo y sediento de ti.
Permíteme hacer una caricia al viento
Que se estampe en tu mejilla
Sin importar en donde estés
Protege mi vuelo, no cortes mis alas,
Juguemos a esconder los velos, permite
Que pueda revolcarme en el marrón de tus ojos.
Cierra tus ojos y abre esperanzas,
Ciega y habida permite que llegue a ti,
Que borbotones de ilusión nazcan.
Reconciliemos alma y corazón,
Fúndelos en mi pecho,
Tatúalos en mi ser, en mi vida.
Dame tu mano, sin miedo,
Abre tus ojos y cosecha la
Dicha que juntos, podemos construir.
Hasta el balcón de tu alma,
Solo y sediento de ti.
Permíteme hacer una caricia al viento
Que se estampe en tu mejilla
Sin importar en donde estés
Protege mi vuelo, no cortes mis alas,
Juguemos a esconder los velos, permite
Que pueda revolcarme en el marrón de tus ojos.
Cierra tus ojos y abre esperanzas,
Ciega y habida permite que llegue a ti,
Que borbotones de ilusión nazcan.
Reconciliemos alma y corazón,
Fúndelos en mi pecho,
Tatúalos en mi ser, en mi vida.
Dame tu mano, sin miedo,
Abre tus ojos y cosecha la
Dicha que juntos, podemos construir.
Para Miguel
Bien lo sabes, amigo,
Que aun cuando sea por décimas,
Siempre salgo debiendo un ripio
A la inspiración que osas compartir.
Sin embargo, excelso cielo cubre
A este cuerpo embriagado de vida,
Que lee al mismo tiempo las letras
Regadas ya no en papel, sino
A lo horizontal y vertical de
una pantalla, pero eso si, de LCD.
Agradezco de antemano la buena voluntad
Que a mi parecer toca la puerta de mi corazón,
Pues satisfecho y pleno de saber que la distancia
Puede ser acortada lo mismo por la tecnología
Que por un suspiro, valoro que en algún momento,
En ambos haya sido contemplada mi persona.
A todo esto cabe señalar que el paseo pendiente
Por “La Condesa”, el vino y el queso, la charla
Hasta las altas horas y el intercambio de letras,
Solo ha de quedar guardado esperando ese
Momento, el ideal, el mejor, el de vos y el mío,
Para que el tiempo se detenga a contemplar,
Para que lo importante ya no importe,
Para que las lágrimas broten a raudales
Y de ser necesario, formen un río inocuo
Que arrastre los más fríos recuerdos,
Que de paso al calor de la platica de
Los cuerpos femeninos que han despertado
Más que pasiones, que han despertado
El ansia de tomar una pluma, una hoja,
Una copa de vino, una vela, o lo que fuera,
Y poder tejer historias con letras, en versos
Cortos o largos, con métrica o sin ella,
Pero eso si, siempre con la delicadeza
De ocultar deliberadamente que se habla de
Alguien que tiene nombre propio,
Vos sabes como funcionan los caballeros,
Y que se nos juzgue de todo, menos de no serlo.
Pues bien mi querido amigo, con esto correspondo
A tu gesto, pongo en tus ojos las letras, y en tu
Corazón mi mano extendida, con fuerza para
Compartir lo que sea necesario.
Que aun cuando sea por décimas,
Siempre salgo debiendo un ripio
A la inspiración que osas compartir.
Sin embargo, excelso cielo cubre
A este cuerpo embriagado de vida,
Que lee al mismo tiempo las letras
Regadas ya no en papel, sino
A lo horizontal y vertical de
una pantalla, pero eso si, de LCD.
Agradezco de antemano la buena voluntad
Que a mi parecer toca la puerta de mi corazón,
Pues satisfecho y pleno de saber que la distancia
Puede ser acortada lo mismo por la tecnología
Que por un suspiro, valoro que en algún momento,
En ambos haya sido contemplada mi persona.
A todo esto cabe señalar que el paseo pendiente
Por “La Condesa”, el vino y el queso, la charla
Hasta las altas horas y el intercambio de letras,
Solo ha de quedar guardado esperando ese
Momento, el ideal, el mejor, el de vos y el mío,
Para que el tiempo se detenga a contemplar,
Para que lo importante ya no importe,
Para que las lágrimas broten a raudales
Y de ser necesario, formen un río inocuo
Que arrastre los más fríos recuerdos,
Que de paso al calor de la platica de
Los cuerpos femeninos que han despertado
Más que pasiones, que han despertado
El ansia de tomar una pluma, una hoja,
Una copa de vino, una vela, o lo que fuera,
Y poder tejer historias con letras, en versos
Cortos o largos, con métrica o sin ella,
Pero eso si, siempre con la delicadeza
De ocultar deliberadamente que se habla de
Alguien que tiene nombre propio,
Vos sabes como funcionan los caballeros,
Y que se nos juzgue de todo, menos de no serlo.
Pues bien mi querido amigo, con esto correspondo
A tu gesto, pongo en tus ojos las letras, y en tu
Corazón mi mano extendida, con fuerza para
Compartir lo que sea necesario.
Algún día...
Algún día dejaré de pronunciar tu nombre.
Encerraré tu imagen en mi recuerdo y
Te apresare por un tiempo.
Te dejaré resguardada y te dejare salir
De cuando en cuando en pequeñas dosis
Para que no me provoquen la muerte.
El día que sane de ti me alcanzará
Y entonces el paño que cubre mis ojos
Caerá tácito sobre el olor que todavía recuerdo
De tu cuerpo frenético e impasible,
Entonces, callada y tiernamente,
Simplemente te diré adiós.
Encerraré tu imagen en mi recuerdo y
Te apresare por un tiempo.
Te dejaré resguardada y te dejare salir
De cuando en cuando en pequeñas dosis
Para que no me provoquen la muerte.
El día que sane de ti me alcanzará
Y entonces el paño que cubre mis ojos
Caerá tácito sobre el olor que todavía recuerdo
De tu cuerpo frenético e impasible,
Entonces, callada y tiernamente,
Simplemente te diré adiós.
jueves, 9 de julio de 2009
Desterrados los corazones...
¿y si el amor no existiera?
Desterrados los corazones
Rodarían en un valle desierto.
Solo regado por lágrimas de mujeres
Que esgrimen en una mano
La ilusión de ser enamoradas.
Los hombres habrían de entonar
Silencios que acompañen
Los pasos lánguidos que buscan
Con ansia corazones de féminas
Que con credulidad intacta
Deseen ser abordados, enamorados.
El dolor sería un sustantivo, el placer una palabra,
Enamorarse… un deseo.
Desterrados los corazones
Rodarían en un valle desierto.
Solo regado por lágrimas de mujeres
Que esgrimen en una mano
La ilusión de ser enamoradas.
Los hombres habrían de entonar
Silencios que acompañen
Los pasos lánguidos que buscan
Con ansia corazones de féminas
Que con credulidad intacta
Deseen ser abordados, enamorados.
El dolor sería un sustantivo, el placer una palabra,
Enamorarse… un deseo.
Porque la misma vida...
Quiero una vez más
Incorporarte a mi memoria.
No todo es olvido.
Porque la misma vida pone y dispone,
Caprichosa y sabia y burlona.
Porque no ha sido hoy
El momento ideal para decirte adiós.
Porque hoy la vida misma
No me sabe a vida, me sabe a sal.
Porque el tiempo ya no importa
Cuando tú no estás para compartirlo.
Porque los planes se van como
Las nubes de este día con el viento.
Porque el valor me abandona a veces,
Y a veces más de la cuenta.
Porque ser valiente es hoy más
Palabra que ejercicio.
Porque el ejercicio de no buscarte
Es más cansado cada día.
Porque te busco en mi recuerdo
Con esperanza y con fe.
Porque vivir del recuerdo
Es recurrir a las malditas dudas.
Porque las dudas son hoy
Mi peor atadura.
Incorporarte a mi memoria.
No todo es olvido.
Porque la misma vida pone y dispone,
Caprichosa y sabia y burlona.
Porque no ha sido hoy
El momento ideal para decirte adiós.
Porque hoy la vida misma
No me sabe a vida, me sabe a sal.
Porque el tiempo ya no importa
Cuando tú no estás para compartirlo.
Porque los planes se van como
Las nubes de este día con el viento.
Porque el valor me abandona a veces,
Y a veces más de la cuenta.
Porque ser valiente es hoy más
Palabra que ejercicio.
Porque el ejercicio de no buscarte
Es más cansado cada día.
Porque te busco en mi recuerdo
Con esperanza y con fe.
Porque vivir del recuerdo
Es recurrir a las malditas dudas.
Porque las dudas son hoy
Mi peor atadura.
30 de abril de 2008
Que el tiempo transcurrido
Te llene de aprendizaje...
Pues al final de cuentas
Es lo que nos hace lo que somos,
Y a la vez cambiar lo mismo.
Que cada lágrima derramada
Sea la antesala que te augure
Dos sonrisas por tu llanto.
Que encuentres tu camino,
Lo que buscas, lo que necesitas;
O mejor aún: que te encuentres a ti misma.
Que la vida sea ligera
Para que tus hombros descansen
Y tu corazón sonría.
Que claudique todo,
Menos la búsqueda honesta
De tu propia felicidad.
Que al final del día,
Mires fijamente al espejo
Y puedas decir a esa imagen:
"Hoy estoy en paz contigo".
Te llene de aprendizaje...
Pues al final de cuentas
Es lo que nos hace lo que somos,
Y a la vez cambiar lo mismo.
Que cada lágrima derramada
Sea la antesala que te augure
Dos sonrisas por tu llanto.
Que encuentres tu camino,
Lo que buscas, lo que necesitas;
O mejor aún: que te encuentres a ti misma.
Que la vida sea ligera
Para que tus hombros descansen
Y tu corazón sonría.
Que claudique todo,
Menos la búsqueda honesta
De tu propia felicidad.
Que al final del día,
Mires fijamente al espejo
Y puedas decir a esa imagen:
"Hoy estoy en paz contigo".
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